Diseño de oficinas flexibles: privacidad, bienestar y cabinas acústicas
El diseño de oficinas flexibles ya no consiste en elegir entre áreas abiertas y espacios cerrados. El trabajo híbrido, las videollamadas y la colaboración a distancia exigen entornos que permitan reunirse, concentrarse, aprender, socializar y trabajar con privacidad.
En este ecosistema, las cabinas acústicas para oficina permiten incorporar zonas de enfoque y comunicación sin recurrir a divisiones permanentes ni renunciar a los beneficios de los espacios abiertos.
Espacios flexibles para diferentes formas de trabajo
Una respuesta a estas nuevas dinámicas laborales es el desarrollo de espacios capaces de adaptarse a distintas actividades a lo largo de la jornada. Las áreas abiertas pueden favorecer la interacción y el trabajo colectivo, pero necesitan complementarse con lugares para reuniones privadas, videollamadas, tareas individuales y periodos de concentración.
En un estudio con más de 4,000 trabajadores de 10 industrias y seis ciudades de Estados Unidos, Gensler encontró que el 65 % prefería áreas abiertas para colaborar y espacios privados para el trabajo individual que exige concentración. Aunque los resultados corresponden al contexto estadounidense, muestran la importancia de ofrecer distintos grados de apertura dentro de una misma oficina.
En plantas abiertas o con alta ocupación, la acústica se convierte en una variable crítica. Las videollamadas, las conversaciones simultáneas y la colaboración informal pueden generar interferencias entre actividades con necesidades diferentes.
Las cabinas acústicas pueden integrarse en la planeación espacial para proporcionar privacidad, reducir la propagación de la voz y crear zonas de concentración sin compartimentar completamente la oficina. Sin embargo, no sustituyen una estrategia acústica integral: su ubicación debe coordinarse con la distribución, los recorridos, los materiales y las características del espacio.
Cómo evaluar una cabina acústica para oficina

El desempeño de una cabina no debe darse por supuesto. Antes de especificarla conviene revisar resultados acústicos medidos, ventilación, confort térmico, iluminación, ergonomía, accesibilidad, seguridad y facilidad de mantenimiento.
La norma ISO 23351-1:2020 establece un método de laboratorio para comparar cuánto reduce un recinto el nivel de la voz de una persona que habla en su interior. Esta medición facilita la comparación entre soluciones completas, en lugar de evaluar únicamente materiales o componentes aislados.
Desde esta perspectiva, una cabina puede entenderse no solo como una pieza de mobiliario, sino como una forma de microarquitectura: un recurso de zonificación, una infraestructura para el trabajo híbrido y un componente del diseño basado en actividades.
Bienestar y diseño centrado en las personas
El diseño centrado en las personas también está modificando los criterios de planeación y especificación. El objetivo ya no consiste únicamente en optimizar la ocupación, sino en ofrecer capacidad de elección, control y autonomía.
La iluminación natural, el confort térmico, la ergonomía, la vegetación, los materiales, la acústica y la posibilidad de elegir entre diferentes entornos deben integrarse en una misma estrategia de experiencia espacial.
De acuerdo con la encuesta global de Gensler de 2025, el 40 % de los trabajadores priorizó el acceso a luz natural y ventanas operables, mientras que el 36 % manifestó preferencia por espacios con vegetación. Los resultados muestran que el desempeño de una oficina no depende únicamente de su distribución, sino también de la calidad ambiental que ofrece a sus usuarios.
El diseño biofílico puede contribuir a crear ambientes más naturales y agradables. La sostenibilidad, por su parte, requiere considerar el origen y la durabilidad de los materiales, el consumo energético, la reparabilidad, la reutilización de componentes y el impacto de cada producto a lo largo de su ciclo de vida.
Ambos enfoques pueden complementarse, pero deben evaluarse mediante criterios específicos y verificables.
Las cabinas como recurso estratégico

Para arquitectos, responsables de instalaciones y empresas, estas tendencias plantean una oportunidad: crear oficinas que respondan a diferentes necesidades de concentración, comunicación remota, colaboración y privacidad.
Las cabinas cerradas pueden destinarse a videollamadas, tareas individuales o conversaciones que requieren mayor privacidad. Las soluciones abiertas o semiabiertas, por su parte, pueden funcionar como puntos de colaboración cuando la confidencialidad no es prioritaria.
Elegir entre ambas configuraciones depende del tipo de actividad, el número de usuarios, el nivel de privacidad requerido y las condiciones acústicas de la oficina.
En este escenario, las cabinas acústicas pueden pasar de ser un elemento complementario a convertirse en un recurso estratégico. Su capacidad para crear espacios privados, adaptables y funcionales permite responder a nuevas dinámicas laborales sin eliminar los beneficios de los entornos abiertos ni recurrir a construcciones fijas.
El futuro de la oficina no consiste en elegir entre colaboración y privacidad, sino en diseñar entornos que permitan alternar entre ambas de manera sencilla y equilibrada.
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Fuentes
Gensler Research Institute. Global Workplace Survey 2025. Metodología y resultados generales y resumen de resultados, 2025.
Pogue McLaurin, Janet. “Open or Private? It’s Time for a New Workplace Model”. Gensler, 14 de diciembre de 2023.
International Organization for Standardization. ISO 23351-1:2020, Acoustics — Measurement of speech level reduction of furniture ensembles and enclosures — Part 1: Laboratory method, 2020.
